Creo que he perdido tiempo hablando del presente, porque al parecer todo lo que ha sucedido antes es lo que da sentido al ahora.
Aprovecharía cualquier conversación para traerte a la mesa y mencionar tu nombre, no te hace mal una promoción gratuita ¿verdad? No, yo sé que no la necesitas y que nunca la has pedido y que en este año es lo que menos importa. Que tan grande puedes ser como para darnos la lección de es fácil, puedes hacer lo que quieras, vas a tener éxito y luego lo puedes dejar y hacer cualquier otra cosa y luego otra. Nunca sonó tan posible.
Tan posible que varias veces me ha pasado a punto de cruzar Matamoros, el único alto obligado, estoy pensando en ese plan para no trabajar y ser millonario. Es ridículamente posible, hasta que por ejemplo hoy, alguien tocó la bocina y me hizo recuperar la velocidad y seguir mi ruta, y esa subida por Padre Mier, digamos que cuesta porque estoy a dos minutos de ocho horas de excel, pero ese plan suena a todo volumen y se impone el Obispado de fondo.
Es verdad todo lo que ha sucedido antes le da un especial sentido al ahora ¿Porqué otra razón se podría, en mi caso, dejar el alma en una bicicleta estacionaria? Cuando estoy arriba me pongo a pensar porque creo que mientras mas ocupe la mente mas despistaré al cansancio. A veces me pongo a enumerar ideas para no voltear a ver el reloj, pienso que si la maestra me descubre viéndolo sentirá haber fracasado conmigo.
Nos colocan frente a un espejo, pero ¿cual es el sentido de esto? Sólo estamos pedaleando, levantándonos y agachándonos difícilmente de eso podríamos hacer algo mal, y ni siquiera avanzamos. Hoy encontré una nota periodística al colocar las palabras espejo gimnasio, el titulo era Espejos en el gimnasio deprimen inconscientemente a las mujeres, donde estudiaron casos de cincuenta y ocho mujeres realizando el mismo ejercicio, mismo nivel y tiempo, sólo que el primer escenario tenía espejos y el segundo los tenían cubiertos. Y llegaron a la conclusión que las mujeres que se ejercitan frente a un espejo por lo general se sienten peor que aquéllas que lo hacen sin verse.
Por otra parte. me parece también un enfrentamiento muy raro contra si mismo, en algunas chicas es bastante obvio, se ven fijamente a los ojos, no a la parte que están trabajando sino a los ojos. Empiezo a enumerar ideas:
Uno, Las veo a todas y parecemos manda de féminas no domesticadas. Salvajes y al acecho. Se viene una posición donde nuestra espalda hace noventa grados con las piernas, me imagino que es para disminuir la corriente de aire y alcanzar mas velocidad.
Dos, Es lo mas cerca que he sentido de caminar en la luna. La resistencia que tienen lo pedales en alguna medida debe de ser igual a la fuerza que produce la gravedad, o al menos así me lo imagino y me distraigo de rendirme y pienso que así sería, es como caminar en la luna.
Pensando esa frase me vino un flashback, donde me di cuenta que había violado derechos de autor ya que era slogan de unos zapatos que anunciaba Chabelo Moonwalkers, creo. Mi amiga Sara los tenía, era como un contorno muy grande de plástico tamaño de zapato plataforma y había un lugar para depositar tu pie dentro y estaba sostenido del contorno muy grande plástico con elásticos. Como caminar en la luna.
Tres, A veces apuesto en cuantos minutos estaré totalmente roja, hasta ahora son once.
Cuatro, He descubierto venas que no sabía que existían, la mas relevante es una que me atraviesa la frente. Y en mi asombro hasta escucho latir.
Brinque de una cosa a otra y termine hablando del presente, aunque pensándolo bien no es pérdida de tiempo, llegue a dejar el alma en una bicicleta por una situación que en el pasado me preocupaba mucho, y ahora que la solución es estar frente al espejo, pensar tonterías y descubrir partes de mi cuerpo que no sabía existían suena divertido.
las únicas playas con sol
11.10.2009
11.04.2009
Situaciones que sólo pasan en vísperas de Halloween, o que por lo menos eso quisiera creer
Situación 1
Llegué tarde a una reunión, así que me senté en el único lugar disponible de la mesa y que por supuesto no era el mejor, era una cabecera donde a un lado tenía a tres nenitas que respiran por la boca y su risa suena al choque de un trailer con doble semi remolque, al otro lado está el jefe del departamento que toda la noche fue la persona mas interesante para platicar. Me veía irónicamente y se sonrojaba ante los comentarios. ¡Sí! Así piensan, pero deberías de haberlo sospechado. Cuando le preguntaste que le gustaba de la empresa y ella dijo sonriendo, que le da dinero a los pobres. Te reíste y nos contaste a todos que parecía la sesión de preguntas y respuestas en un concurso de belleza, pero como en esta ciudad aún existen los que creen que el éxito es asegurado cuando se han graduado de una universidad privada y tu eres uno de ellos te inclinaste hacia ella y le diste un lugar. A lado de mí. Pero es que te gustaba su tono de voz, fuerte.
Salí con dolor de cabeza pero me sentí mejor que si hubiera fingido interés en su postura sobre la unión libre , los esmaltes metálicos que vieron en Gossip Girl y la vida en Europa. Aún así, se me hace tan raro no tener nada mas en común que el banco donde nos depositan la nómina. Hubo un comentario, que no recuerdo, pero el caso es que a una de ellas la tome del brazo y le dije Felina, auto-regúlate por favor. Y tengo la fortuna o desgracia que casi todo lo que digo en ambiente laboral es tomado como el chiste del año.
Situación 2
Me encuentro adivinando si el vino huele a clavo, vainilla, durazno, vinagre, acetonado o a tabaco. El español que está a mi lado derecho energicamente reacciona con desagrado ante casi todos los vinos y dice que han hecho de su olfato mierda. Me cuenta que de niño se empeño en no comer queso por eso ahora no lo soporta. No le gustan los vinos chilenos, ni los vinos de Hollywood, yo no sé mucho, me da vergüenza porque sólo conozco digamos la teoría, cosas que se aprenden trabajando con ellos o leyendo en libros, pero me falta vivirlo. Es algo tan metódico como establecer el balance, ácido-dulce y tan intenso como sentirlo en las encías o en la punta de la lengua.
Me tengo que ir y para llegar tomo las avenidas mas grandes, las que atraviesan las montañas, afortunadamente estoy escuchando a un grupo que me ha cambiado la vida este año. Lo he descubierto este mes y me identifico tanto con sus letras. Es español, ha cambiado mi vida y se llama Astrud.
Llego a tiempo al reencuentro del grupo, el público es en su grandísima mayoría femenino y llegando a sus treinta. Me divierte estar ahí porque me recuerda a los personajes de mi niñez y que sin elección fui consciente de aquellos popsters y otros muchos más. Gracias a que conocí a mis hermanas siendo adolescentes.
Hace dos años también encontré un libro de su historia, en un lugar que venden libros usados. Valía veinte pesos. Digamos que nuestra generación se deja llevar mucho por la nostalgia y lo menos que podía hacer era comprarlo. Lo había escrito el genio detrás de la idea, mismo el genio que esa noche subió al escenario. Las mujeres enloquecieron por el. Quizás porque fue él contacto para el club de fans, si algunas tenían su club de fans. Tan adolescentes se veían que estoy segura dejaron sus treintas en el trabajo, con los maridos y en el salón de la maestría. Bailaban y ondeaban las manos como si no hubiera mañana y mas impactante aún eran aquellas que recordaban la coreografía.
Situación 3
Pienso en ese día como creo que lo hace mucha gente.
Hay mucha emoción y expectativa, esta la actitud de pasarla bien y al igual que los niños salen de sus casas para burlarse de sus miedos y exigir, los jóvenes deciden donde estar y que ser, si quieren pueden dejar de responder a su nombre y dejar de lado todo lo que en lo cotidiano significa ser ellos. Sonará tonto y los típicos muchachos que deciden disfrazarse de mujeres sentirán una herida de muerte, pero creo que es cierto, transmitimos algo importante de lo que somos. Finalmente, nosotros elegimos el disfraz, es el rol que decidimos tomar, pudo haber sido cualquier otra cosa, pero enfrentémoslo, da miedo, pero hay una razón aunque no sea tan obvia siempre y aunque suene absurdo cuando nos pasa por la cabeza, pero es cierto. Cuando alguien de frente me lo dijo respecto a mi disfraz, solté una carcajada y después se volvió en una risa torcida e irónica, me llené de miedo pero lo admito, era cierto, era una parodia, una parodia muy divertida de mi vida y del papel que en esta etapa he estado jugando, pero la gran diferencia es que era voluntario y que tenía un fin. Aparte era ridículo, era muy original pero era muy ridículo y para aquellos que me conocen saben que lo mejor que sé hacer en el mundo es burlarme y esa noche me burle de mi misma de una manera exponencial.
Agreguemosle algo a esta situación que en Halloween puedes desconocer a alguien por completo y ahí tendremos una noche interesante llena de expectativas, escenarios diferentes y luego reviven los muertos.
Llegué tarde a una reunión, así que me senté en el único lugar disponible de la mesa y que por supuesto no era el mejor, era una cabecera donde a un lado tenía a tres nenitas que respiran por la boca y su risa suena al choque de un trailer con doble semi remolque, al otro lado está el jefe del departamento que toda la noche fue la persona mas interesante para platicar. Me veía irónicamente y se sonrojaba ante los comentarios. ¡Sí! Así piensan, pero deberías de haberlo sospechado. Cuando le preguntaste que le gustaba de la empresa y ella dijo sonriendo, que le da dinero a los pobres. Te reíste y nos contaste a todos que parecía la sesión de preguntas y respuestas en un concurso de belleza, pero como en esta ciudad aún existen los que creen que el éxito es asegurado cuando se han graduado de una universidad privada y tu eres uno de ellos te inclinaste hacia ella y le diste un lugar. A lado de mí. Pero es que te gustaba su tono de voz, fuerte.
Salí con dolor de cabeza pero me sentí mejor que si hubiera fingido interés en su postura sobre la unión libre , los esmaltes metálicos que vieron en Gossip Girl y la vida en Europa. Aún así, se me hace tan raro no tener nada mas en común que el banco donde nos depositan la nómina. Hubo un comentario, que no recuerdo, pero el caso es que a una de ellas la tome del brazo y le dije Felina, auto-regúlate por favor. Y tengo la fortuna o desgracia que casi todo lo que digo en ambiente laboral es tomado como el chiste del año.
Situación 2
Me encuentro adivinando si el vino huele a clavo, vainilla, durazno, vinagre, acetonado o a tabaco. El español que está a mi lado derecho energicamente reacciona con desagrado ante casi todos los vinos y dice que han hecho de su olfato mierda. Me cuenta que de niño se empeño en no comer queso por eso ahora no lo soporta. No le gustan los vinos chilenos, ni los vinos de Hollywood, yo no sé mucho, me da vergüenza porque sólo conozco digamos la teoría, cosas que se aprenden trabajando con ellos o leyendo en libros, pero me falta vivirlo. Es algo tan metódico como establecer el balance, ácido-dulce y tan intenso como sentirlo en las encías o en la punta de la lengua.
Me tengo que ir y para llegar tomo las avenidas mas grandes, las que atraviesan las montañas, afortunadamente estoy escuchando a un grupo que me ha cambiado la vida este año. Lo he descubierto este mes y me identifico tanto con sus letras. Es español, ha cambiado mi vida y se llama Astrud.
Llego a tiempo al reencuentro del grupo, el público es en su grandísima mayoría femenino y llegando a sus treinta. Me divierte estar ahí porque me recuerda a los personajes de mi niñez y que sin elección fui consciente de aquellos popsters y otros muchos más. Gracias a que conocí a mis hermanas siendo adolescentes.
Hace dos años también encontré un libro de su historia, en un lugar que venden libros usados. Valía veinte pesos. Digamos que nuestra generación se deja llevar mucho por la nostalgia y lo menos que podía hacer era comprarlo. Lo había escrito el genio detrás de la idea, mismo el genio que esa noche subió al escenario. Las mujeres enloquecieron por el. Quizás porque fue él contacto para el club de fans, si algunas tenían su club de fans. Tan adolescentes se veían que estoy segura dejaron sus treintas en el trabajo, con los maridos y en el salón de la maestría. Bailaban y ondeaban las manos como si no hubiera mañana y mas impactante aún eran aquellas que recordaban la coreografía.
Situación 3
Pienso en ese día como creo que lo hace mucha gente.
Hay mucha emoción y expectativa, esta la actitud de pasarla bien y al igual que los niños salen de sus casas para burlarse de sus miedos y exigir, los jóvenes deciden donde estar y que ser, si quieren pueden dejar de responder a su nombre y dejar de lado todo lo que en lo cotidiano significa ser ellos. Sonará tonto y los típicos muchachos que deciden disfrazarse de mujeres sentirán una herida de muerte, pero creo que es cierto, transmitimos algo importante de lo que somos. Finalmente, nosotros elegimos el disfraz, es el rol que decidimos tomar, pudo haber sido cualquier otra cosa, pero enfrentémoslo, da miedo, pero hay una razón aunque no sea tan obvia siempre y aunque suene absurdo cuando nos pasa por la cabeza, pero es cierto. Cuando alguien de frente me lo dijo respecto a mi disfraz, solté una carcajada y después se volvió en una risa torcida e irónica, me llené de miedo pero lo admito, era cierto, era una parodia, una parodia muy divertida de mi vida y del papel que en esta etapa he estado jugando, pero la gran diferencia es que era voluntario y que tenía un fin. Aparte era ridículo, era muy original pero era muy ridículo y para aquellos que me conocen saben que lo mejor que sé hacer en el mundo es burlarme y esa noche me burle de mi misma de una manera exponencial.
Agreguemosle algo a esta situación que en Halloween puedes desconocer a alguien por completo y ahí tendremos una noche interesante llena de expectativas, escenarios diferentes y luego reviven los muertos.
10.28.2009
Esa es mi suerte
Synecdoche, New York es una película que intenté ver cuatro veces desde hace un mes y hasta hoy martes. Mi oportunidad de oro.
Esto fue lo que paso hoy, en mi quinto intento:
Me puedes dar dos boletos para Synecdoche, New York.
No, no esta. Lo que pasa es quenunca nos llegó la cinta.
¿Pero cómo? Y entonces, ¿Cómo lo publican en el periódico?
Es que Mmcinemas ya no es Mmcinemas, lo compro Cinemex y no tienen convenio con el periódico, entonces ellos publican lo que quieran.
¿Cómo?¿El periódico publica las funciones que quiere, así nada mas?
Si, ellos ponen lo que quieren.
Tuve la boca abierta y los ojos de plato durante toda esa conversación.
Esto fue lo que paso hoy, en mi quinto intento:
Me puedes dar dos boletos para Synecdoche, New York.
No, no esta. Lo que pasa es quenunca nos llegó la cinta.
¿Pero cómo? Y entonces, ¿Cómo lo publican en el periódico?
Es que Mmcinemas ya no es Mmcinemas, lo compro Cinemex y no tienen convenio con el periódico, entonces ellos publican lo que quieran.
¿Cómo?¿El periódico publica las funciones que quiere, así nada mas?
Si, ellos ponen lo que quieren.
Tuve la boca abierta y los ojos de plato durante toda esa conversación.
10.26.2009
Una difícil de tragar
Había ensayado esta historia un par de veces y si esto en lugar de letras fueran imágenes se vería como esa historia donde se cuenta una historia y ahí mismo se imagina otra.
En la primera escena, entraba al cuarto y escogía no escoger silla, al contrario me quedaba de pie y caminaba de un extremo a otro empezando a hablar, con un cigarro o con los ojos dramáticamente delineados de negro y una toma contrapicado que le diera profundidad a la escena y que me diera a mí algo de omnipotencia, o mas bien una posición distante y demasiado grande para tener calma.
¿Mi primera frase? Todo fue un problema de comunicación.
Y esa otra muchacha me ve desde su silla sorprendida.
Pero, si llegara directo a la silla mi primera frase sería: Me quedé con una sensación muy viva de lo que soñé ayer.
Aunque no recuerdo como fue desde el principio, me quedé con la parte interesante, eramos un grupo de cinco, yo era la única mujer y llegamos a un mercado de intercambios en este caso queríamos conseguir discos.
Fuimos directo al puesto de un muchacho que solo conozco por el sonido de su voz. No sé si eso signifique algo. Nadie llevaba algo para intercambiar, nadie mas que yo, pero eramos un grupo, así que me acerqué y le di todo lo que traía.
Un montón de hojas en blanco y tinta azul.
Sin valor, son hojas en blanco, pensé.
La reacción de muchacho me sorprendío.
Orale, muy original. Muy bien, les alcanza cincuenta pesos en lo que quieran de aquí.
Y como todo fue muy rápido, nos encontramos después en un comedor donde mis cuatro muchachos veían sus discos con emoción pero yo no tenía nada.
Confundida.
Pero, ¿cómo? ¿y el mío?
Me parecía una división muy lógica, cincuenta entre cinco que eramos.
Todavía sin nada.
Si llegué a pensar que las hojas en blanco no significaban nada, me refería para él. Yo había dejado un mundo por cincuenta pesos.
Uno de ellos me dijo así déjalo, solo es un disco.
Sólo es un disco.
Llegué directo a la silla y cuando terminé de contarle le repetí,
sólo es un disco.
La muchacha frente a mi abrio la palma de su mano y con todos sus dedos empezó a numerar razones luego me dijo: Me sorprende que no lo hayas hecho, es una grata sorpresa, por supuesto.
Ella habla de drogas.
Yo no sé que responder a eso.
No creo en ellas, como tampoco creo en muchas cosas.
Y procuro serme fiel.
Eres una promesa y ahora una realidad que va directo a la cabeza.
Esa frase suena a un ejercicio para practicar frente al espejo. Mientras sacude, congela y revienta. Mientras invade cada espacio libre y se mete hasta entre los dientes, eso, lo de ser una promesa.
En cuanto subo al auto escucho esos latidos a ritmo de persecusión y solo pienso en si esta muchacha me ha querido dar algo de orgullo o una justificación y la verdad es que, no podría importarme menos.
¿Por qué irónicamente solo quiero escuchar la parte mas drámatica: cuando la sangre empieza a fluir, cuando sube por el cuello de la jeringa, cuando esta mas cerca de la muerte. La parte donde rechaza todo: ustedes no me pueden ayudar muchachos. Ni todas ustedes dulces nenas con su dulces palabras, todos ustedes pueden irse y dar un paseo?
Parece que si lo dije en serio.
En la primera escena, entraba al cuarto y escogía no escoger silla, al contrario me quedaba de pie y caminaba de un extremo a otro empezando a hablar, con un cigarro o con los ojos dramáticamente delineados de negro y una toma contrapicado que le diera profundidad a la escena y que me diera a mí algo de omnipotencia, o mas bien una posición distante y demasiado grande para tener calma.
¿Mi primera frase? Todo fue un problema de comunicación.
Y esa otra muchacha me ve desde su silla sorprendida.
Pero, si llegara directo a la silla mi primera frase sería: Me quedé con una sensación muy viva de lo que soñé ayer.
Aunque no recuerdo como fue desde el principio, me quedé con la parte interesante, eramos un grupo de cinco, yo era la única mujer y llegamos a un mercado de intercambios en este caso queríamos conseguir discos.
Fuimos directo al puesto de un muchacho que solo conozco por el sonido de su voz. No sé si eso signifique algo. Nadie llevaba algo para intercambiar, nadie mas que yo, pero eramos un grupo, así que me acerqué y le di todo lo que traía.
Un montón de hojas en blanco y tinta azul.
Sin valor, son hojas en blanco, pensé.
La reacción de muchacho me sorprendío.
Orale, muy original. Muy bien, les alcanza cincuenta pesos en lo que quieran de aquí.
Y como todo fue muy rápido, nos encontramos después en un comedor donde mis cuatro muchachos veían sus discos con emoción pero yo no tenía nada.
Confundida.
Pero, ¿cómo? ¿y el mío?
Me parecía una división muy lógica, cincuenta entre cinco que eramos.
Todavía sin nada.
Si llegué a pensar que las hojas en blanco no significaban nada, me refería para él. Yo había dejado un mundo por cincuenta pesos.
Uno de ellos me dijo así déjalo, solo es un disco.
Sólo es un disco.
Llegué directo a la silla y cuando terminé de contarle le repetí,
sólo es un disco.
La muchacha frente a mi abrio la palma de su mano y con todos sus dedos empezó a numerar razones luego me dijo: Me sorprende que no lo hayas hecho, es una grata sorpresa, por supuesto.
Ella habla de drogas.
Yo no sé que responder a eso.
No creo en ellas, como tampoco creo en muchas cosas.
Y procuro serme fiel.
Eres una promesa y ahora una realidad que va directo a la cabeza.
Esa frase suena a un ejercicio para practicar frente al espejo. Mientras sacude, congela y revienta. Mientras invade cada espacio libre y se mete hasta entre los dientes, eso, lo de ser una promesa.
En cuanto subo al auto escucho esos latidos a ritmo de persecusión y solo pienso en si esta muchacha me ha querido dar algo de orgullo o una justificación y la verdad es que, no podría importarme menos.
¿Por qué irónicamente solo quiero escuchar la parte mas drámatica: cuando la sangre empieza a fluir, cuando sube por el cuello de la jeringa, cuando esta mas cerca de la muerte. La parte donde rechaza todo: ustedes no me pueden ayudar muchachos. Ni todas ustedes dulces nenas con su dulces palabras, todos ustedes pueden irse y dar un paseo?
Parece que si lo dije en serio.
10.16.2009
Primer ejercicio donde se contiene la respiración
No tengo ganas de hablar de ti. Si pidieras por un sueño el sueño se llamaría que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha, para que llegaras con una actitud voraz y actuaras a una velocidad imposible. Tu voz sería menos suave que la mía. Y habría tal, tal equilibrio. Equilibrio que jala el cabello y pone todo en perspectiva. Serías uno y serías millones. No tendrías nombre, ni yo lo tendría. El nombre representa un aterrizaje violento. Un lugar donde no necesitas estar, quizás el suelo del que no debiste partir, pero que más da. ¿Quién necesita un viaje de vuelta cuando la mano derecha no reconoce a la izquierda? Nunca sabrías quien estuvo ahí, quien entro por la ventana y echo tus discos fuera de sus cajas, saco la ropa del armario y bailo agitando los brazos por cuarto. La sola idea te hace temblar las piernas y el corazón se siente en las rodillas. Yo no tengo remedio, te digo, salvate tú ahora que puedes. Mi cuerpo es color leche. Si realmente importa, corre a salvarte. Yo no puedo pero te digo que es muy dulce la vida. Te permite recorrer este cuerpo sin siquiera pensarlo, sin siquiera reconocer tu propia mano. Aún al estar divido, aún al no tener nombre ni destino. Actúa como los grandes, se un campeón y vuelvete. Lo que sea que signifique. Volverse. Para los lugares menos obvios, vuelvete que tu boca promete y yo le prometo a tu boca.
10.01.2009
Entrada especial
Empezaré diciendo lo contrario.
Muchas cosas han cambiado desde entonces.
Empezaré diciendo la verdad. Empezaré olvidando esa distancia que le propongo siempre a las palabras. Les daré hoy lo que ellas me dan a mí.
Sentido.
Muchas cosas han cambiado desde entonces. Cosas que me dan miedo verlas como verdaderas y cosas que me da miedo revelar, pero lo cierto es que si tuviera la oportunidad de elegir no pensaría en ellas.
Si pudiera elegir prolongaría tanto como pudiera los buenos momentos.
Si pudiera elegir me echaría dentro de cualquier par de brazos. Me vaciaría totalmente, como plomo hirviendo, y cambiaría de forma un millón de veces.
Sería un barco sobre un mar encrespado, un barco y un mar de plomo helado.
¿Quién podría decir lo contrario?
Todos crecemos, como naturalmente lo hacemos en la edad también en las distancias. Todos tenemos nuestras situaciones geográficas naturales o emocionales. Y no hay nada que hacer al respecto, solo nos decirnos de consuelo que todos, sin excepción, naturalmente crecemos y que en realidad no importa tanto. Como dice la canción de Pulp mientras tanto intentamos, intentamos olvidar que nada dura para siempre. y justo después dice ¡no es para tanto!
A la distancia se han ido tantas cosas. He perdido la ilusión de verle volver a casa.
Ya no escucho las llaves imaginando su entrada, ni he seguido buscando entre las calles. Me he hecho una idea muy fuerte, aunque la razón se haya declarado en mi contra, nunca lo he sentido muerto y al contrario sigo sintiéndole caminar y hablar alrededor, en algún lugar, en alguna parte.
Ahora verdaderamente sé lo que significa extrañar a alguien. En base a eso y a lo que han significado dos años, de batallas y de descanso, todo ha tomado perspectiva.
Si pudiera elegir- lo diría mordiéndome los labios antes de terminar lo extraño tanto- lo abrazaría una última vez.
Como dice la canción de Morrissey el fue el primero de la pandilla en morir. Y nunca había estado enamorada hasta que ví la luz del sol bañando sus huesos. Y él le robó al rico y al pobre, y al no tan rico y al muy pobre. El robó nuestros corazones.
El robó mi corazón.
El robó mi corazón.
Muchas cosas han cambiado desde entonces.
Empezaré diciendo la verdad. Empezaré olvidando esa distancia que le propongo siempre a las palabras. Les daré hoy lo que ellas me dan a mí.
Sentido.
Muchas cosas han cambiado desde entonces. Cosas que me dan miedo verlas como verdaderas y cosas que me da miedo revelar, pero lo cierto es que si tuviera la oportunidad de elegir no pensaría en ellas.
Si pudiera elegir prolongaría tanto como pudiera los buenos momentos.
Si pudiera elegir me echaría dentro de cualquier par de brazos. Me vaciaría totalmente, como plomo hirviendo, y cambiaría de forma un millón de veces.
Sería un barco sobre un mar encrespado, un barco y un mar de plomo helado.
¿Quién podría decir lo contrario?
Todos crecemos, como naturalmente lo hacemos en la edad también en las distancias. Todos tenemos nuestras situaciones geográficas naturales o emocionales. Y no hay nada que hacer al respecto, solo nos decirnos de consuelo que todos, sin excepción, naturalmente crecemos y que en realidad no importa tanto. Como dice la canción de Pulp mientras tanto intentamos, intentamos olvidar que nada dura para siempre. y justo después dice ¡no es para tanto!
A la distancia se han ido tantas cosas. He perdido la ilusión de verle volver a casa.
Ya no escucho las llaves imaginando su entrada, ni he seguido buscando entre las calles. Me he hecho una idea muy fuerte, aunque la razón se haya declarado en mi contra, nunca lo he sentido muerto y al contrario sigo sintiéndole caminar y hablar alrededor, en algún lugar, en alguna parte.
Ahora verdaderamente sé lo que significa extrañar a alguien. En base a eso y a lo que han significado dos años, de batallas y de descanso, todo ha tomado perspectiva.
Si pudiera elegir- lo diría mordiéndome los labios antes de terminar lo extraño tanto- lo abrazaría una última vez.
Como dice la canción de Morrissey el fue el primero de la pandilla en morir. Y nunca había estado enamorada hasta que ví la luz del sol bañando sus huesos. Y él le robó al rico y al pobre, y al no tan rico y al muy pobre. El robó nuestros corazones.
El robó mi corazón.
El robó mi corazón.
9.20.2009
Life lessons

Could you just tell me if you think am good. How about that?! Just tell me if I have talent or you think am just wasting my time. Because sometimes I feel I should just quit! Just tell me what do you think! Come on!
What the hell difference does it matter what I think? Is yours. You make art because you have to, because you have no choice. It's not about talent. It's about not choice but to do it. Are you any good? Well, you are 22 so, who knows? who cares? You give it up. If you give it up you are not a real artist to begin with.
Life lessons, New york stories (1989)
Escrita por Richard Price, dirigida por Martin Scorsese.
9.08.2009
Estoy de acuerdo
En las trivialidades. En todo.
En omitir las siestas después de comer.
En pagarte todos los viajes con tal de que vengas conmigo.
En que deambulemos de noche con tal de ahorrarnos el hotel.
En la central o en un restaurante de veinticuatro horas de una ciudad desconocida.
En hablar contigo de la vida de todos, excepto de la nuestra, es mas fácil tomar una decisión de una situación que no es la propia. Secretamente lo sé y tu también. Es mas fácil saber que haría yo en ese lugar que en el mío.
Aún en las noches que no me dejas dormir sigo de acuerdo.
Estoy de acuerdo en que Dios no se ha ido, es que nosotros nos hemos quedado afuera. En que nadie tomo una decisión ni fijo una postura, es que simplemente ha pasado.
Y que a la menor provocación estaré de vuelta.
Estoy de acuerdo porque no comprendo del todo como alguien puede ser tan fiel a su persona desde siempre, estoy de acuerdo porque no entiendo todo.
Estoy de acuerdo, no necesito hacerlo.
Sigues teniendo esperanza en la lotería nacional y en que siempre estoy por llegar. Me gusta la imagen tuya comiendo palomitas de caramelo.
En escucharte en otro tiempo y acompañarte en tu recuerdo.
Estoy de acuerdo porque me quieres sin condición. Incluso cuando pierdo el control.
Haces lo simple verse emocionante y lo complicado fácil.
Vestimos con unos pantalones que no llenamos que mas que ponernoslos ellos nos ponen a nosotros. No pedimos una opción. Mi cansancio que a otros descanse y amor que quiera seguir amando.
Nos quedamos con la mirada que no termina nunca, la mirada de la fotografía.
Estoy de acuerdo porque el mundo abruptamente se volvió pequeño y el vacío que dejo es grande.
En omitir las siestas después de comer.
En pagarte todos los viajes con tal de que vengas conmigo.
En que deambulemos de noche con tal de ahorrarnos el hotel.
En la central o en un restaurante de veinticuatro horas de una ciudad desconocida.
En hablar contigo de la vida de todos, excepto de la nuestra, es mas fácil tomar una decisión de una situación que no es la propia. Secretamente lo sé y tu también. Es mas fácil saber que haría yo en ese lugar que en el mío.
Aún en las noches que no me dejas dormir sigo de acuerdo.
Estoy de acuerdo en que Dios no se ha ido, es que nosotros nos hemos quedado afuera. En que nadie tomo una decisión ni fijo una postura, es que simplemente ha pasado.
Y que a la menor provocación estaré de vuelta.
Estoy de acuerdo porque no comprendo del todo como alguien puede ser tan fiel a su persona desde siempre, estoy de acuerdo porque no entiendo todo.
Estoy de acuerdo, no necesito hacerlo.
Sigues teniendo esperanza en la lotería nacional y en que siempre estoy por llegar. Me gusta la imagen tuya comiendo palomitas de caramelo.
En escucharte en otro tiempo y acompañarte en tu recuerdo.
Estoy de acuerdo porque me quieres sin condición. Incluso cuando pierdo el control.
Haces lo simple verse emocionante y lo complicado fácil.
Vestimos con unos pantalones que no llenamos que mas que ponernoslos ellos nos ponen a nosotros. No pedimos una opción. Mi cansancio que a otros descanse y amor que quiera seguir amando.
Nos quedamos con la mirada que no termina nunca, la mirada de la fotografía.
Estoy de acuerdo porque el mundo abruptamente se volvió pequeño y el vacío que dejo es grande.
9.06.2009
Sólo estoy hablando de una canción
Hay ciertas canciones que parecen rendirse desde el inicio, sus primeros acordes suenan a venir arrastrando los brazos por la banqueta. De la manera más pacífica que conocen se dan por vencidas y dan la razón a todo el mundo menos a sí mismos. Hay mucho detrás de ellas y delante, así que tal vez no sea su entera culpa o su intención total.
Incluso si, justo ahora no tienes alguna en mente, le dije, al momento que escuches una lo sabrás. De eso estaba hablando, dirías, incluso si, no hubieras dicho nada antes.
Rompe en risa cuando llega al punto absurdo o cuenta una historia desde el piso, es una súplica o un último intento con pocas expectativas. Se que suena algo patético, pero hay algo dulce al respecto, hay algo conmovedor. Parece estar libre de pretensiones y habla con una sinceridad, como murmurando de cerca al oído las cosas que no se tiene el valor de decir en voz alta, ni de frente y por eso se hacen de una distancia casi instantánea. Solo importa lo que quiero decir no como me vea mientras lo haga, que es suficiente un sonido para suplir una imagen.
Para explicarlo mejor debo admitir que tengo algo torcido dentro de mí, a veces escucho con movimientos y veo con sonidos. En las canciones, vienen a mí mente acciones y no me refiero a la vaga expresión de decir esta es una canción para bailar o para dormir.
Pondré de ejemplo una de mis favoritas, empieza provocando. Quiere hacerse de un lugar y encontrar el descanso. Se deja ir sobre el hombro. Y como un gato, ronroneante se acerca, se acomoda y se tiende. Pretende lograr su intención. Al fin se encuentra de frente y quiere abrazar la cintura. Guau.
Avanza la canción, ahora otras manos y otra cabeza descansan en la pared de su pecho, intentando escuchar al cuarto contiguo.
Se da cuenta de que ya esta sonando y se emociona porque lo ha logrado.
Te ha hecho bailar.
Y justo ahora parece irse de lado y cada vez que habla se perfila a escupir.
Duda de cual sería el mejor momento para tomar el rostro y decirle: Eres muy guapo. De muy cerca o de muy lejos, cada vez que habla parece que se perfila a escupir. Es una característica única, tan exquisita que afila.
Sabe que debería haber abandonado esta intención y cree estar haciéndolo lo mejor posible. Grita una o dos mentiras, porque en ese momento cree que es la verdad.
Y con la fuerza de todos sus dientes se pregunta, al terminar, cual sería el mejor momento para decir que si quisiera dormir con alguien, sería contigo y sobre ti.
Incluso si, justo ahora no tienes alguna en mente, le dije, al momento que escuches una lo sabrás. De eso estaba hablando, dirías, incluso si, no hubieras dicho nada antes.
Rompe en risa cuando llega al punto absurdo o cuenta una historia desde el piso, es una súplica o un último intento con pocas expectativas. Se que suena algo patético, pero hay algo dulce al respecto, hay algo conmovedor. Parece estar libre de pretensiones y habla con una sinceridad, como murmurando de cerca al oído las cosas que no se tiene el valor de decir en voz alta, ni de frente y por eso se hacen de una distancia casi instantánea. Solo importa lo que quiero decir no como me vea mientras lo haga, que es suficiente un sonido para suplir una imagen.
Para explicarlo mejor debo admitir que tengo algo torcido dentro de mí, a veces escucho con movimientos y veo con sonidos. En las canciones, vienen a mí mente acciones y no me refiero a la vaga expresión de decir esta es una canción para bailar o para dormir.
Pondré de ejemplo una de mis favoritas, empieza provocando. Quiere hacerse de un lugar y encontrar el descanso. Se deja ir sobre el hombro. Y como un gato, ronroneante se acerca, se acomoda y se tiende. Pretende lograr su intención. Al fin se encuentra de frente y quiere abrazar la cintura. Guau.
Avanza la canción, ahora otras manos y otra cabeza descansan en la pared de su pecho, intentando escuchar al cuarto contiguo.
Se da cuenta de que ya esta sonando y se emociona porque lo ha logrado.
Te ha hecho bailar.
Y justo ahora parece irse de lado y cada vez que habla se perfila a escupir.
Duda de cual sería el mejor momento para tomar el rostro y decirle: Eres muy guapo. De muy cerca o de muy lejos, cada vez que habla parece que se perfila a escupir. Es una característica única, tan exquisita que afila.
Sabe que debería haber abandonado esta intención y cree estar haciéndolo lo mejor posible. Grita una o dos mentiras, porque en ese momento cree que es la verdad.
Y con la fuerza de todos sus dientes se pregunta, al terminar, cual sería el mejor momento para decir que si quisiera dormir con alguien, sería contigo y sobre ti.
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