Creo que he perdido tiempo hablando del presente, porque al parecer todo lo que ha sucedido antes es lo que da sentido al ahora.
Aprovecharía cualquier conversación para traerte a la mesa y mencionar tu nombre, no te hace mal una promoción gratuita ¿verdad? No, yo sé que no la necesitas y que nunca la has pedido y que en este año es lo que menos importa. Que tan grande puedes ser como para darnos la lección de es fácil, puedes hacer lo que quieras, vas a tener éxito y luego lo puedes dejar y hacer cualquier otra cosa y luego otra. Nunca sonó tan posible.
Tan posible que varias veces me ha pasado a punto de cruzar Matamoros, el único alto obligado, estoy pensando en ese plan para no trabajar y ser millonario. Es ridículamente posible, hasta que por ejemplo hoy, alguien tocó la bocina y me hizo recuperar la velocidad y seguir mi ruta, y esa subida por Padre Mier, digamos que cuesta porque estoy a dos minutos de ocho horas de excel, pero ese plan suena a todo volumen y se impone el Obispado de fondo.
Es verdad todo lo que ha sucedido antes le da un especial sentido al ahora ¿Porqué otra razón se podría, en mi caso, dejar el alma en una bicicleta estacionaria? Cuando estoy arriba me pongo a pensar porque creo que mientras mas ocupe la mente mas despistaré al cansancio. A veces me pongo a enumerar ideas para no voltear a ver el reloj, pienso que si la maestra me descubre viéndolo sentirá haber fracasado conmigo.
Nos colocan frente a un espejo, pero ¿cual es el sentido de esto? Sólo estamos pedaleando, levantándonos y agachándonos difícilmente de eso podríamos hacer algo mal, y ni siquiera avanzamos. Hoy encontré una nota periodística al colocar las palabras espejo gimnasio, el titulo era Espejos en el gimnasio deprimen inconscientemente a las mujeres, donde estudiaron casos de cincuenta y ocho mujeres realizando el mismo ejercicio, mismo nivel y tiempo, sólo que el primer escenario tenía espejos y el segundo los tenían cubiertos. Y llegaron a la conclusión que las mujeres que se ejercitan frente a un espejo por lo general se sienten peor que aquéllas que lo hacen sin verse.
Por otra parte. me parece también un enfrentamiento muy raro contra si mismo, en algunas chicas es bastante obvio, se ven fijamente a los ojos, no a la parte que están trabajando sino a los ojos. Empiezo a enumerar ideas:
Uno, Las veo a todas y parecemos manda de féminas no domesticadas. Salvajes y al acecho. Se viene una posición donde nuestra espalda hace noventa grados con las piernas, me imagino que es para disminuir la corriente de aire y alcanzar mas velocidad.
Dos, Es lo mas cerca que he sentido de caminar en la luna. La resistencia que tienen lo pedales en alguna medida debe de ser igual a la fuerza que produce la gravedad, o al menos así me lo imagino y me distraigo de rendirme y pienso que así sería, es como caminar en la luna.
Pensando esa frase me vino un flashback, donde me di cuenta que había violado derechos de autor ya que era slogan de unos zapatos que anunciaba Chabelo Moonwalkers, creo. Mi amiga Sara los tenía, era como un contorno muy grande de plástico tamaño de zapato plataforma y había un lugar para depositar tu pie dentro y estaba sostenido del contorno muy grande plástico con elásticos. Como caminar en la luna.
Tres, A veces apuesto en cuantos minutos estaré totalmente roja, hasta ahora son once.
Cuatro, He descubierto venas que no sabía que existían, la mas relevante es una que me atraviesa la frente. Y en mi asombro hasta escucho latir.
Brinque de una cosa a otra y termine hablando del presente, aunque pensándolo bien no es pérdida de tiempo, llegue a dejar el alma en una bicicleta por una situación que en el pasado me preocupaba mucho, y ahora que la solución es estar frente al espejo, pensar tonterías y descubrir partes de mi cuerpo que no sabía existían suena divertido.
Marcus du Sautoy: Symmetry, reality's riddle
Hace 1 día
